Orfeo y Euridice, de Gluck - Fura dels Baus
Para celebrar el 25 aniversario del pequeño pero ambicioso festival ?Festival Internacional de Música Castell? de Peralada, el grupo teatral catalán La Fura dels Baus y su director, Carlus Padrissa, presentan "Orfeo ed Euridice" de Gluck con tres espléndidas solistas en una producción que confirma la creatividad de la Fura.  
Carlus Padrissa, director del espectáculo, explica que de las muchas versiones que se han hecho sobre el mito griego, han escogido la de Gluck, que el mismo compositor innovó y estrenó en Parma en 1769 con libreto de su colaborador Rainiero de Calzabigi, introduciendo, entre otros elementos, más piezas de baile. 
Lo que sin duda fascinará a todo el mundo es la revolución que Padrissa ha hecho para la orquesta. Desprende pasión cuando lo explica: ?Si exponemos una historia de amor que conmueve a los mismos dioses, ¡es bueno que toda la orquesta colabore en este rescate a los infiernos! Por eso los liberamos del foso y los subimos al escenario, para que el arpa liberadora sea tocada entre todos. Queremos transmitir la idea de que la música es como una llave para abrir puertas. Cada instrumento será ?una cuerda de este arpa?, dice. 
Padrissa también hace uso abundante de la etapa del coro, que representan almas o demonios. Con su impresionantes efectos, iluminación experta y proyecciones de video, la producción atrapa al espectador desde el principio. 
La versión de Gluck arranca cuando Orfeo se entera de la muerte de Euridice. Su inconsolable desesperación emociona a los dioses, que le conceden la posibilidad de bajar a los infiernos a rescatar a su amada. Hay, sin embargo, una condición: no le podrá ver la cara hasta estar otra vez sobre la tierra, bajo la luz del sol. Orfeo acepta y emprende un viaje en el que se las tendrá que entender con las furias que le quieren cerrar el paso. Entonces interviene otra gran protagonista, el arpa de orquesta, que las amansa y permite a Orfeo seguir su camino.? 
La poética del espectáculo ?hace que los músicos no se limiten a tocar?, continúa Padrissa. ?Hay que saberse la partitura de memoria porque hay muchos momentos en que hacen una coreografía con las notas, con los arcos de los violines?. Y respecto de la parte musical: ?No se trata de hacer la versión de uno u otro maestro que les vaya guiando las intensidades. Cada colectivo decide cómo quiere hacerlo. Los violines y las violas tienen acuerdos entre ellos. El concertino está situado enfrente, a continuación el clave y, detrás, el resto. Entramos en un mundo muy abierto. Trabajan por telepatía, siempre dentro de los márgenes que da la partitura?. 
Lo que hace o quiebra la ópera de Gluck es el papel de Orfeo. Desde la versión original de Glucks se realiza aquí, el papel de Orfeo es interpretado por una mezzo, Anita Rachvelishvili de Georgia, una cantante que con su infinita gama de expresiones vocales y dramáticas atrapa a la audiencia. La Euridice de Maite Alberol y el amor de Auxiliadora Toledano mezclan sus voces perfectamente con la de Rachvalieshvili.
Información
Título original
Orfeo y Euridice, de Gluck - Fura dels Baus
Género
Neoclásica